Nicolás Maduro visita China en busca de ayuda para Venezuela

9/14/2018 02:32:00 p.m.

China ha recibido este viernes al presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una visita de última hora del mandatario latinoamericano, que busca apoyo de su principal acreedor para tratar de revitalizar su país, sumido en una profunda crisis económica. La plana mayor del Gobierno chino ha respaldado a Maduro y se han firmado acuerdos económicos conjuntos “valorados en miles de millones de dólares”, según el presidente venezolano, pero no se han anunciado compromisos concretos en cuanto al desembolso de nuevas líneas de crédito.

Maduro se ha reunido este viernes con el presidente chino, Xi Jinping; el primer ministro, Li Keqiang; y el consejero de Estado y ministro de Exteriores, Wang Yi. De forma más o menos explícita, todos han apoyado al líder venezolano, según las conversaciones que han trascendido a través de los medios oficiales chinos (a diferencia de lo que suele ser habitual en otras visitas de Estado, los medios de comunicación de terceros países no pudieron cubrir este encuentro). Mientras Xi abogó por que Pekín y Caracas “promuevan su confianza y amistad”, Li “apoyó los esfuerzos para desarrollar la economía del país" y se mostró dispuesto a dar cualquier ayuda necesaria.

Venezuela y China firmaron más de una veintena de acuerdos bilaterales, sobre todo en materia energética, y en particular para la explotación de petróleo y gas. Maduro aseguró en su discurso: “Recibiremos miles de millones de dólares en inversiones para hacer realidad nuestras empresas mixtas en el campo petrolero”. Sin embargo, las cifras no fueron confirmadas por los medios chinos. También se han firmado compromisos para la exploración de proyectos conjuntos en minas de oro o en el suministro por parte de empresas chinas de productos farmacéuticos al país sudamericano. Horas después de haber firmado estos acuerdos, Maduro insistió ante Xi en la idea de “explorar posibles inversiones financieras” en el sector energético.

El presidente venezolano reconoció que durante los últimos tres años “ha habido dificultades en la relación (bilateral)”, aunque también se mostró confiado en que esos baches “van a superarse muy pronto”. "Gracias a la sólida relación Venezuela-China (...), hoy Venezuela está de pie, está batallando y está en mejores circunstancias que nunca antes", aseguró.

El camino de la visita de Maduro a China fue allanado por la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, que realizó días antes una gira por el país oriental. La funcionaria aseguró este jueves que el Gobierno suscribió “importantísimos” acuerdos con China y sostuvo encuentros con empresarios. Entretanto, Simón Zerpa, ministro de Economía y Finanzas, dijo que se extendió un crédito de 5.000 millones de dólares con el gigante asiático, según Bloomberg News. Ninguno de los acuerdos firmados este viernes incluían –al menos explícitamente- este préstamo. Tampoco los medios chinos se han hecho eco de él. La visita de Maduro a China se alargará hasta el domingo.

Semanas antes de la visita, se desató en Venezuela una nueva crisis por el plan de “recuperación” económica implantado por Maduro. Entre las medidas destaca un nuevo control de precios, el aumento del salario mínimo y otros ajustes. Los opositores calificaron los anuncios como un “paquetazo” que solo serviría para acelerar la hiperinflación. Las protestas contra estas medidas acabaron con varios empresarios arrestados por el Gobierno.

El anzuelo gubernamental es la promesa de tiempos mejores. La economía venezolana es manejada con secretismo por parte del Gobierno, que se aferra a esquemas de negocios que ofrecen garantías en recursos minerales o petroleros, en su mayoría. En diciembre, el sucesor de Hugo Chávez creó una criptomoneda, el “Petro”, respaldada en las reservas de petróleo, auríferas o de diamantes y ha anclado los nuevos salarios a la moneda virtual. Hasta ha creado los “lingoticos” de oro para fomentar el ahorro.

Desde hace una década, China es un prestamista indispensable para Venezuela. Los convenios entre ambos países se consolidaron durante el ascenso al poder de Hugo Chávez, ejecutándose más de 780 proyectos con una inversión superior a los 50.000 millones de dólares (unos 43.000 millones de euros). China ha concedido créditos a Venezuela por valor de 62.200 millones de dólares (53.473 millones de euros) durante la última década, según datos del Centro de Estudios Diálogo Interamericano. De estos, Caracas debe devolver aún unos 20.000 millones, unos pagos que se efectúan a través de suministros de petróleo.

La fuerte crisis económica derivada de la caída del precio del crudo hace cuatro años -junto al desplome de la producción petrolera en el país- hizo imposible para Venezuela la devolución de esta deuda según los términos acordados, lo que llevó a Pekín a flexibilizar su posición, pero también a cerrar progresivamente la concesión de créditos pese a la insistencia de la Administración de Maduro. Durante prácticamente los últimos tres años, Pekín ha eximido a Caracas de repagar el principal de los préstamos y solamente ha cobrado los intereses, unas condiciones más favorables cuya renegociación está también sobre la mesa en este viaje.

No existen garantías de que los acuerdos recuperen la frágil economía venezolana. El diputado opositor Jorge Millán advierte de que los préstamos son “ilegales” al no contar con la aprobación del legislativo. “Ese dinero sabemos dónde va a parar, porque ya vimos el desfalco a la nación en el tema eléctrico y petrolero”, dijo en una rueda de prensa.

Maduro se aferra a las relaciones con sus pocos aliados políticos frente al creciente aislamiento internacional. Las sanciones y la corrupción llevaron a su Gobierno al límite financiero. Cuenta con pocos apoyos internacionales, además de China, entre ellos, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Rusia y Turquía.

Con información de El País

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